miércoles

BLOQUE I: UNA SOCIEDAD MULTICULTURAL


Los objetivos generales que pretendemos conseguir al finalizar este bloque son los siguientes:

Objetivos:

a) Conocer, comprender y valorar textos de diferentes lenguas y culturas (cuentos populares, leyendas, poemas y canciones) que conviven en la sociedad actual.

b) Leer e interpretar diferentes tipos de textos de forma expresiva.

c) Conocer y aplicar las normas básicas que regulan el debate.

d) Realizar exposiciones orales y debates incluyendo la tarea previa de realización de guiones.

e) Conocer el uso de diferentes formas de comunicación escrita (carta, correo electrónico, mensajería instantánea, blog, chat, mensajes SMS…), su estructura y las normas básicas que regulan la escritura.

f) Reconocer la riqueza multicultural que existe en la sociedad actual y respetar y valorar las diferentes manifestaciones socioculturales.

En el siguiente enlace encontraréis contenidos interesantes sobre el Bloque I.

La torre de Babel


Enlaces de interés:

Características lingüísticas del andaluz

Mapa de las lenguas y dialectos de España

El juego del ahorcado: actividad para practicar la acentuación.

Traductor de texto a Braille

Ortografía interactiva



TAREAS Bloque I:

1.1-Contesta al cuestionario tras leer el siguiente texto:

LENGUAS EN EL MUNDO: EL CASTELLANO LA TERCERA LENGUA MÁS HABLADA DEL MUNDO



Hay un pueblo de Australia cuya lengua tiene una palabra precisa para nombrar el olor de la lluvia. Hay un pueblo en el Vichada cuya lengua tiene una palabra precisa para nombrar la enfermedad que produce la belleza, el deslumbramiento y la extrañeza desmesurada. Hay 6.500 lenguas resonando hoy en el mundo, y en cada una de ellas incontables sabidurías particulares, descubrimientos únicos que son fruto de la sensibilidad de cada pueblo, y que son para los otros sorprendentes e intraducibles.

Los hijos del trópico difícilmente entendemos que los esquimales tengan muchas palabras distintas para saludar la nieve. Pero, claro, vista de lejos la nieve es sólo una cosa repetitiva y blanca; en cambio, quien tiene contacto con ella cada día aprende a percibir sus matices, su casual proximidad al agua, al fango, al hielo o a la escarcha. Cuántas palabras no tendrán los hombres del norte de África para nombrar la arena, ese mar opaco y seco que vuela en bruma y cubre con su gasa rojiza las ciudades distantes.. Roma tuvo abundantes palabras para nombrar perfidia y ambición, los interminables alegatos de la propiedad y las sutilezas recónditas de la voluptuosidad. Grecia halló un cielo que nadie había visto y lo instaló en la historia gracias a la elocuencia de Platón para discurrir sobre lo intangible. Francia enriqueció la vida de Occidente con famosas abstracciones que llegaron a ser imperativos y evidencias. Alemania llegó a convertir los matices del pensamiento en cosas tan nítidas, que un filósofo alemán puede percibir un concepto arduo y difuso con la misma facilidad con que nosotros imaginamos un círculo o un prisma.

El castellano ha sido uno de los idiomas más hospitalarios del mundo.. Hijo del griego y del latín, se llenó de árabe en los siglos de la ocupación mora de la península, y hoy no lo concebiríamos sin sus alfanjes, sus almohadas, sus alcázares y ese azul que lo llena todo. El siglo de oro le trajo la música del italiano, el modernismo lo llenó de la música del francés, cadencias y delicadezas de Verlaine que nos ayudaron a hacernos más sutiles, más irónicos y más alegres. Una parte considerable del diccionario de la Real Academia está ocupado hoy por palabras indígenas americanas, y no todas esas palabras son tan inquietantes como caníbal o linchar: también son aportes de América las hamacas y los huracanes, las canoas y los manglares, el tomate y el chocolate, el maíz y la guanábana, la piragua y el ají, el jaguar y el tiburón. El castellano es hoy la tercera lengua entre las más habladas del mundo. Según nos cuenta la revista Time, después del mandarín, que hablan 726 millones, y del inglés, que hablan 427 millones en todo el mundo, nuestra lengua es hablada hoy por 350 millones de personas, y es una poderosa lengua planetaria. Veinte países distintos y vecinos hablamos y creamos en la misma lengua sin dialectos, y sólo hay un caso de tantos países vecinos con una lengua común: el mundo árabe, aunque tal comunidad es sólo escrita, porque esos países no se entienden hablando, tan diversa es la pronunciación de un país a otro.

En el Asia hay 2.000 lenguas, 2.000 en África, 1.300 en el Pacífico y casi 1.000 en América, pero de todas las lenguas del mundo, al parecer la mitad habrá muerto antes de que pase una generación. De acuerdo con ese anuncio terrible, el auge de las grandes lenguas planetarias, que tantas cosas provechosas significa, trae también el avance avasallador y hegemónico y de unas culturas y unos modelos de vida sobre la maravillosa diversidad humana.. La idea arrogante de que las lenguas poderosas son suficientes para la civilización y de que las lenguas menores deben perecer es, en el campo del lenguaje, el equivalente tremendo del fascismo, y parece ser bien recibida en muchos círculos. Pero la muerte de una lengua, con sus destrezas y sus retóricas, con sus rezos, sus poemas y sus cantos, es tan grave como la muerte de una especie viviente, y es bueno saber que de las 1.000 lenguas de América, en Colombia se hablan por lo menos 60: también aquí nuestra diversidad es enorme. Amo la lengua castellana; no ignoro que nuestro deber es fortalecerla y depurarla, pero no considero eso incompatible con el orgullo de saber que hay en nuestro país 60 lenguas llenas de secretos, de sabiduría, de músicas y de profundo contenido humano.

Ojalá nuestra lengua, que pudo ser para siempre meramente imperiosa y arrogante, siga fiel a esa vocación que le permitió recibir aportes del árabe y del italiano, del francés y del inglés, del taíno y del arhuaco, del azteca y del quechua y del guaraní. Ojalá, nosotros, que hemos visto y padecido tantas imposiciones, sepamos comprender y conservar nuestros tesoros culturales, para que ese tercer lugar entre las lenguas del mundo no sea un mero dato estadístico, sino el signo de un estilo vital, la evidencia de una verdadera civilización.


William Ospina

Uno de los más grandes poetas y ensayistas de Colombia, cuya obra llena de singularidad, belleza y sabiduría, enriquece el panorama de las letras del país ante el mundo.

Fuente


CUESTIONARIO

1 comentario:

  1. Hola, Luís.
    Soy Santi Carbonell, profesor de comunicación de 2º pqpi de textil en Alcoi, Alicante.
    Os felicito por la iniciativa internauta gaditana.
    Me pregunto si os apetecería colaborar en alguna actividad grupal a distancia entre nuestros alumnos.
    Nuestro blog de aula:
    http.//mataospqpi.blogspot.com
    Saludos cordiales

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